La Fundación fue creada para perpetuar en el tiempo, el ejemplo que dejó Clarita. Saber “Vivir con él”. Acompañar a superar el primer impacto del diagnóstico de cáncer, estar presentes física o telefónicamente cuando se comienza una quimioterapia o un tratamiento de radioterapia, brindar apoyo psicológico cuando sea necesario. Clarita no sólo dio su tiempo, sino también amor y fuerza. Que cada día sea una esperanza, una cadena de apoyos porque quien recibe, también puede dar.